lunes, 2 de noviembre de 2015

Respira, siente... libera

Todos tenemos la legitimidad de ser libres, felices y abundantes, 
vivir en paz con nosotros mismos y compartir
 con el mundo esta grandeza.
Candela


Ya está activo. Este es el enlace oficial, cualquier forma de compartirlo es bienvenida, a través de email, sms, boca a boca, blogs, etc.

Las contribuciones pueden hacerse a través de la página o directamente conmigo. Para los que estén fuera de Barcelona, hay las sesiones a distancia!

Siente, respira, libera!
Clases para amar el cuerpo, sesiones individuales presenciales y a distancia, masajes, abrazos, el Taller de sevillanas y feminidad o La cena de los sentidos son algunas de las experiencias que puedes elegir a cambio de tu colaboración en el crowfunding
Elije aquí la recompensa que más te guste:
o contacta conmigo en el 655109979

video

lunes, 4 de agosto de 2014

De tu distancia a la mía

Tic-tac
caen las gotas de tiempo
resbalan por tu espalda
resbalan por mis pechos.

Tic-tac
caen los segundos
pegados a tu piel
pegados a mi cuerpo.

El reloj del tiempo
no manda sobre olvidos de pieles
el tiempo del reloj
no manda sobre los besos
que se pierden.

Si en tu piel y la mía
mandara el segundero
roto habría quedado
de tanto ajetreo.

Se te cansan los ojos
de mirar el futuro
tanto oscuro perdido
en los segundos.

De tu distancia a la mía
solo tregua un minuto
el que tarda tu mano
en acercarse a mi mundo
que no tiene tic-tac
minutos ni segundos
ni tiempo ni reloj
porque a la vida
se los hurto
para que tu piel y mi cuerpo
respiren juntos.

                                        El beso                                          Gustav Klimt

sábado, 2 de agosto de 2014

El discurso de Rajoy y el mocho de la fregona

 
                                                         
                  Dicen que a los conductores se les desata la mala lengua en los atascos y otros incidentes viarios. Como yo no conduzco, a mí se me desata la mala lengua cuando escucho a la mayoría de los políticos. Ayer, a golpe de mocho de fregona, me escuché de pe a pa el discurso de nuestro presidente de gobierno.
Les aseguro que se limpia bien el suelo, una pasa y repasa las losetas al ritmo iracundo de
                                       ¡Y una mierda pa ti!
Aparta el ventilador y levanta la manta camilla al son mascullante de
                                        ¡Y una mierda, tío!
Escurre el mocho con una fuerza desconocida al compás de un enorme:
                                                                                                      ¡¡Tú eres gilipollas!!  
                 Habría pasado mejor rato si me hubiera puesto a Elvis, porque el suelo queda como una patena con un buen rock, pero me gusta escuchar una versión original antes de los comentarios, por aquello de saber con qué sesgos convivo en los medios de comunicación.
                Un rato después, mientras preparaba la comida, pensé que mejor almorzar con los Simpson, porque puestos a ver y oír a un garrulo que ignora la vida y necesidades de los demás, prefiero a Homer a un señor harto soso que se ha llevado veinte minutos diciendo -eso sí, todo engatusado y repulido de números- que
                       España, gracias a nosotros, va bien y el próximo año, mejor.
                 ¡Coño, qué casualidad, el año que viene hay elecciones generales...!

(Pena no poder estar en la rueda de prensa para espetarle que toda la gente que conocemos se está quedando sin agujeros en el cinturón o lo ha tenido que empeñar, y no precisamente en Suiza, Luxemburgo, las Caimán o Andorra).

                                                                   Epílogo

Entre la lechuga y los tomates de la ensalada se me cayó la ira (vestida de sarcasmo) del señor Rajoy hacia un periodista que le mencionó a Pablo Iglesias y a Alberto Garzón (por aquello del relevo generacional): dime qué te cabrea y te diré qué temes (y, por cierto, qué no respondes).

Tampoco tuvo mucha fortuna quien le preguntó por la ley del aborto y por la de dependencia, no se acordaba, ¡se habían tomado tantas decisiones en el consejo de ministros!: tuvo que rebuscar entre sus papeles qué había de esas leyes que inciden directamente en la vida de las mujeres... Si seguimos limpiando el suelo con fregona como en los años setenta u ochenta, ¿por qué no poner las leyes a ese nivel? El asunto es que por aquella época aún había quienes exigían que los suelos se fregaran de rodillas... ¡Ojito!

 

viernes, 18 de julio de 2014

Limpieza general

                       Hacer limpieza general en casa y además con el propósito de levantar hasta el último rincón -¡bendita mi casa que no tiene trastero!- y deshacerme de cosas estancadas -como un limo pegado al ánimo que ni sabía que existía-, tiene la ventaja de que en el fondo me deja muy relajada y, en la superficie, unas ganas de sentarme y meter las lumbares en el sillón que ni te cuento. También tiene el inconveniente -será porque cae el día- de que me vuelvo simplona cuando vuelvo a ojear el periódico.
                         
                    Un artículo que se titula "¿Qué hacemos con ellos?" encabezado por la siguiente foto:
                                       Pues tirarlos y votar unos nuevos, digo yo ¿no?
                       
                      Un teniente que escribe una novela en la que denuncia mamoneos internos del ejército es condenado por un tribunal militar a dos meses de reclusión en un centro de internamiento disciplinario.
                      Total, la separación de poderes: el poder judicial castigó a Garzón, el militar castiga a este joven y el ejecutivo (los de la foto de arriba) nos sigue castigando a todos los demás: unos, como el primero, se van del país -creo que una ministra lo llama movilidad laboral, mi tía Filomena emigrar, que ya ella lo hizo en los 60-, otros, como el segundo, entran en la chirona pública por protestar de los mamoneos del ejecutivo:

                   También me fijo en las noticias cinematográficas. Por lo que se ve se estrena "El amanecer del planeta de los simios".

                    Creo que trata de una época en la evolución en que todo es permitido si se tiene dinero a raudales.

                       Para terminar -que la noche ya ha caído- me paseo por los ecos de sociedad. No sé si es el sueño que tengo, que me nubla la vista, o es que en el fondo estoy de ánimo sandunguero, pero... ¿no es sutilmente pelvis con pelvis, resfregoncillo que lo llaman en mi tierra, la foto oficial?

lunes, 14 de julio de 2014

Curiosidades de la vida política

                        Hoy leo en el periódico que una eurodiputada de Podemos solo va a cobrar como sueldo lo que ya percibía por su trabajo como docente y que el monto restante lo va a donar a una asociación, pues se había comprometido a no elevar su nivel de vida.
          No sé cómo serán las cosas en el Parlamento Europeo, en el de por aquí, un poco:
La culpa es de...
                                        Nosotros no hemos sido...
            El empezó...
                                                               Yo no he dicho eso...
Yo no le he llamado... 
Sí, tú si me has dicho que yo...
                                                                    Fulanito no me escucha...
Menganita me ha pegado...
¡¿Yo?!
                                    Y, por supuesto, mucho barullo, corrillos, acorralamientos, silbidos, pitadas, palmas, amenazas sutiles o descaradas, presunciones y devaneos, secretos susurrados en esquinas poco visibles, intercambios de información...
                          ¡Ay, ya me he despistado! ¿Estaba hablando de un recreo o del parlamento, del congreso...?
              En fin, da lo mismo. Hace años le oí decir a un psicólogo que si nos parecía que un adulto se comportaba como un niño de tres años, que no nos cupiera duda: era un vampiro emocional, un manipulador (la criatura no, está en la edad propia). Pues eso será... 
                         Por cierto, que en el mismo periódico también venía la noticia de que un político deja su escaño después de llevar imputado más de un año por presunto tráfico de influencias y ahora también por soborno. Sí, eso pasa mucho en el cole, cuando le pides a algún alumno o alumna que se cambie de asiento porque su comportamiento no es aceptable para el grupo y protesta porque quiere seguir sentado con sus amiguitos.



 

viernes, 11 de julio de 2014

Sin etiquetas

               Hoy, ayer, anteayer, hace años... leo el periódico: palabras asociadas a un dolor y un sufrimiento universal: Palestina, Gaza, Israel...
                Cierro los ojos y miro a mi alumnado adulto de las clases de español: Senegal, Brasil, Marruecos, Rumanía, Pakistán, Sáhara. Los veo a todos callados, sumido cada una, cada uno en su tarea, descifrando la lengua del país donde ahora viven. Todos unidos en el silencio por el mismo afán: aprender.
                Abro los ojos y los veo, cuando entran en clase, cuando toman asiento, cuando se saludan. No se mezclan, cada uno con los suyos.
          Cierro los ojos y los veo en una actividad grupal: grupos interculturales. Se comunican como pueden: ríen, sonríen, hacen gestos: sí, sí, no, no, ¡ah, ya!... Disfrutan de la actividad: juntos, diversos. Los veo a todos, a todas tan distintos, tan distintas. Se rompen tópicos y mitos.
                
                 M. A., una mujer marroquí de treinta y tantos, madre divorciada que saca adelante a sus tres hijos sirviendo en una casa. Tal como llega -sonriente como siempre-, si no han venido varones a clase, se deshace del pañuelo que cubre su pelo y se remanga: ha venido a toda prisa y está acalorada. Sin embargo, M. una mujer saharaui de su edad sigue con su pañuelo, sus mangas largas, solo su cara y sus manos son visibles, su sonrisa cuando se abanica con la carpeta y exclama "Hoy mucho calor". Y D., un joven senegalés y L., una mujer brasileña madura y tostada por el sol de recoger naranjas, bromean: "¡Tú sí que no tienes problema con el sol!" y D. ríe. Es como el chocolate, un tazón dulce, sereno, reconfortante. Vende marroquinería en un puesto ambulante durante todo el día, antes se levanta a las seis de la mañana para orar.
                     S. hace semanas que se fue para dar a luz. Es una chica marroquí moderna y culta que cursaba 2º de Económicas en su país. Se vino para tener a su hijo aquí, donde su marido trabaja de cocinero. Hoy nos visita, quiere presentarnos a su pequeña. Dice que el curso próximo volverá a clase. En sus grandes ojos miel habita una soledad inmensa.
                   Y E., una jovencísima rumana, esbelta y tostada por el sol de recoger patatas, avispada y divertida, que se nubló a las pocas semanas de llegar: su madre murió de repente en su país natal. 
                    Quizá pudiera ir contando algo de cada uno de ellos, de cada una de ellas, desde los diecisiete años de E. a los cincuenta y cinco de I., pero a fin de cuenta lo que haría es la semblanza de personas tan normales como tú y yo, solo que ellas, ellos llevan etiqueta: extranjeros, inmigrantes, negros, musulmanes, mafias, integristas... Y con esa manía de etiquetar, convirtiendo el mundo en un gran supermercado, alimentamos el poder de los depredadores económicos y políticos, ¿somos conscientes de ello?



              
       
               

miércoles, 9 de julio de 2014

La Rabia Diaria II

Principios de los ochenta:

Una mujer, en un pueblo andaluz, va en busca de quien le han recomendado en secreto. Allí, en un habitación de una casa desconocia, a solas, recibe en su vagina un palo impregnado de ruda, una planta tóxica cuando se usa en grandes cantidades. 
Volverá a su casa tan sola como fue allí, dolorida, con retortijones en su seno, disimulando el temblor de sus piernas... Disimulando. Ahora solo queda esperar y que todo salga bien, si no...

Una mujer consigue una dirección mediante una amiga. Viaja unos centenares de kilómetros con su compañero en un pequeño utilitario. Es un piso, es un médico, hay una enfermera. Sin anestesia, siente como se le desgarran las entrañas, como le arden. Le cuesta caminar cuando sale de allí. También le ha costado más de lo que gana al mes limpiando casas. Él la ha ayudado. 
A la vuelta, ya noche cerrada, lluviosa, nerviosos, el coche derrapa y van a parar a un fangal a la margen de un río crecido. En un bar de carretera cercano les ayudan. 

Ella llora, no sabe qué hacer. Su amiga posa la mano en su brazo. Si te decides, avísame, le susurra.

Año 2014:

¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿¿!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

Yo, nosotras, vosotras, ellas tenemos memoria histórica y debemos ejercerla: ¡Que no se repita la historia!

 No hay símbolos caducos, todos sirven para recordarnos los caminos que recorrimos, los que debemos seguir recorriendo.

Hoy he encontrado en el periódico esto:
http://www.publico.es/culturas/532825/yo-decido-el-tren-de-la-libertad-las-cineastas-espanolas-dan-un-paso-al-frente

martes, 8 de julio de 2014

La Rabia Diaria

                    A mí en vacaciones me da por leer la prensa. No es que esté desinformada el resto del año, no, pego el oído a la radio y me oriento en el maremagnum de corrupciones, difamaciones, cantamañanas y sinvergüenzas: pero prefiero Los Simpson, The Big Bang Theory o al Doctor Who y si fuera hombre, libraría mis batallas iracundas con Juego de Tronos. Pero estoy de vacaciones y leo la prensa. Y leo artículos y editoriales y, por fortuna, tengo tiempo. Hoy, en el lateral de un artículo, bajo la pequeña foto de su autor, esto:

 "Los que trabajan tienen miedo a perder el trabajo. Los que no trabajan tienen miedo a no encontrar nunca trabajo. Quien no tiene miedo al hambre tiene miedo a la comida. La democracia tiene miedo a recordar y el lenguaje tiene miedo a decir.Es el tiempo del miedo.Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo.Miedo a los ladrones, miedo a la policía. Miedo a la multitud, miedo a la soledad, miedo a lo que fué y a lo que puede ser. Miedo de morir. Miedo de vivir" 
                                                      E.Galeano
                       
                       Y recuerdo la discusión con un conocido que es marxista: él sostenía que la raíz de todo, causas y luchas, es política y económica; no le decía yo que no, pero que había que tener en cuenta las emociones humanas, la codicia, el deseo insaciable de poder, el miedo... como armas de destrucción de las personas con la finalidad de que aparquen sus luchas: sociales, personales, íntimas o solidarias. 
                          Hoy he recordado esa discusión porque el miedo, todos esos miedos que enuncia Galeano y más, no pueden, no deben derrotarnos. Porque estoy harta de oír en los medios de comunicación que "los pobres" (es decir, aquellas personas que son apaleadas por este sistema económico) sienten vergüenza de serlo. ¿Cómo hemos llegado a constituir una sociedad en la que la víctima de una bestial manipulación y agresión económica siente que es culpable y los causantes son encumbrados? ¿Cómo hemos llegado al punto en que guardar cola en un comedor social sea una situación que haga desviar la mirada, ocultarlo, y desfilen con la cabeza bien alta quienes han provocado, ayudado y mantienen con sus palabras, hechos o silencios esta situación?


            Pero hay que transformar la energía que nos da en movimiento...

sábado, 1 de febrero de 2014

Taller de Método holístico de autoconsciencia, Sevilla 8 de marzo


Sábado 8 de marzo, taller de
Método holístico de autoconsciencia 


Todos los seres tenemos un enorme potencial de salud, amor y prosperidad con el que no estamos habituados a estar en contacto. Con el MHA trabajamos para facilitar este contacto y después poder llevarlo a nuestra vida cotidiana.
Una mañana de trabajo en grupo para llevar más consciencia y claridad a nuestra vida. Aprenderemos a meditar en nuestra fortaleza y a descubrir qué creencias nos están interfiriendo para vivir en sintonía con nuestra auténtica naturaleza.

Facilita Candela Poó Puerto · www.candelapoo.com
Horario 10 a 14 horas
Lugar Dadu, Jesús del Gran Poder, 110, Bjs
Reservas Belén Amador Romero, 657911065
Precio 35€ reservas hasta el 21 Febrero, 40€ posteriores.

domingo, 26 de enero de 2014

Iniciación al Reiki niveles I y II en marzo, Sevilla


Iniciación al 
reiki niveles I y II
Todos tenemos un gran potencial de salud y equilibrio en nuestro interior.
Llamamos Reiki al uso de la energía universal para conectar con esta parte de nosotros mismos. En esta conexión, se facilita la disolución de emociones acumuladas y de estados de ánimo y hábitos repetitivos que nos perjudican, así como se benefician nuestros sistemas endocrino, nervioso e inmune. La práctica del Reiki también nos permite potenciar nuestra sensibilidad y percepción, nos conecta con nuestro corazón y nos facilita la apertura al otro. 
Todos tenemos la capacidad de usar la energía universal y con una sencilla iniciación podemos disfrutar de esta capacidad para toda la vida.
Nivel Domingo 2 de marzo
10 a 14 horas y de 16 a 19 horas
· Nivel 2 Domingo 9 de marzo
10 a 14 horas y de 16 a 19:30 horas
En Dadu, Calle Jesús del Gran Poder, 100, Sevilla
Precios:
Intensivo Reiki Nivel I: 95€ Reservas de plaza hasta el 21 de Febrero, 105€ posteriores.
Intensivo Reiki Nivel II:  125€ Reservas de plaza hasta el 21 de Febrero, 135€ posteriores.
Los dos intensivos: 140€ reservas de plaza hasta el 21 de Febrero, 150€ posteriores.
                                 Los cursos incluyen manual y práctica
Impartidos por Candela Poó Puerto · www.candelapoo.com
Más información e inscripciones: Belén Amador Romero 657911065

domingo, 10 de noviembre de 2013

Cuando los bosques mueren, la voz de Pepe los recuerda


          Hoy ha llegado a mis manos un sobrino "Cuando los bosques mueren". Es curioso recibirlo así, en forma de libro, con portada y contraportada -traje bautismal-, su tamaño de libro de verdad y sus hojas todas unidas, cuando mi recuerdo de él es el de la gestación, el embarazo, el parto y la primera revisión a ver cómo andaba la criatura de saludable y completa.
        Su autor, José Rodríguez Infante, Pepe para los contertulios y amigos, era, es compañero de una pequeña tertulia literaria que nació de los sinsabores de una escuela de escritura de cuyo nombre ninguno queremos acordarnos, más movida por la mercadotecnia que por el amor a la literatura. En nuestras tertulias semanales, a lo largo de meses, seguimos paso a paso a Pepe, pues allí nunca nos hemos dedicado a elucubrar sobre literatura sino a poner en común, modestamente, nuestros textos, nuestras dudas e ilusiones, nuestros proyectos y dificultades; allí hemos encontrado apoyo y opiniones, críticas y enhorabuenas, ánimos y cariño por la palabra que desea ser dicha por cada uno, respeto por ella y por la voz que la portaba.
           Por eso, como tertuliana y escribana de carpetas abandonadas, sé lo que cuesta escribir un libro. Os cuento. El padre de mi sobrino llegó una semana con la idea, semanas más adelante con la rumia de la idea y unas pocas líneas trazadas. No era novato, no lo es, ya tenía en sus cajones y en internet poemas, relatos y otra novela, por eso sabía los pasos con botas de muchos años de escritura: documentación, perfilar personajes, trazar una trama coherente... Durante meses, en su turno -pues hubiera producción o estancamiento, desánimo o constancia, todos los contertulios dábamos parte de la tarea literaria que traíamos entre manos-, Pepe nos contaba de sus estancias en la hemeroteca, de sus personajes, nos leía partes de capítulos, le daba vueltas al final y al principio...
               Hasta que un buen día, al cabo de muchos meses, la criatura apareció conformada en un taco de folios impresos en papel para reciclar, a la otra cara de ellos los errores y sobrantes de una cotidianidad. Y me pidió ese mes de julio que le revisara su manuscrito. En verano, en esta ciudad de calor plomizo y pertinaz cualquier ocupación que case un buen sillón con un ventilador es bienvenida ¿y cómo no lo iba a ser, aún más, leer el esfuerzo de meses de un compañero? Cumplí con su petición, me sumergí en su manuscrito horas y horas y se lo devolví con mis anotaciones. Ahí le perdí la pista al hijo de Pepe y, por motivos laborales, a nuestra tertulia y mis queridos tertulianos.
               Hace poco me llamó y me dijo que tenía un sobrino. Hoy ha venido a presentármelo, a dejármelo en casa para que lo disfrute y ahí está, jugando en la mesita baja con Fromm, NDiaye y Munro, hasta que me lo lleve de paseo en el autobús, juegue con él en el sofá y disfrute durante días de su carita de palabras enlazadas.
             Como dijo el poeta, nos queda la palabra: todos tenemos una voz que dice, que escribe, que pinta, esculpe o borda, que no debe callar. Pepe nos cuenta, esa es su voz.



  

jueves, 2 de mayo de 2013

Taller Método holístico de autoconsciencia para mujeres con endometriosis, en Sevilla

Taller
Método holístico de autoconsciencia
para mujeres con endometriosis
Domingo 26 de mayo
de 10 a 14 horas
Centro Dadu, C/Jesús del Gran Poder, 100. Sevilla


Un espacio para las mujeres con endometriosis
donde reencontrarnos con nuestros recursos y
fortalezas internas para integrarlas en nuestra
vida.
Con el Método Holístico de Autoconsciencia
trabajamos a nivel corporal, emocional y
energético para potenciar el campo de salud de
las personas, encontrando nuestro equilibrio
interior en cualquier circunstancia, por difícil que
nos parezca.
Vivir una enfermedad crónica, con el dolor y las
dificultades que nos genera no es fácil, pero
puede ser la puerta de entrada para aprender a
vivir plenamente cualidades hermosas de nosotras
mismas como la dignidad, el poder y la
compasión.
Impartido por: Candela Poó Puerto
Licenciada en Comunicación por la US, se
especializa en Psicología Social en la UAB y realiza
sus estudios de doctorado y su tesina de
investigación sobre perspectivas psicosociales del
cuerpo, la salud y la enfermedad, centrándose en la
vivencia de la endometriosis. Se forma como
Facilitadora de Método Holístico de Autoconsciencia
con Rosa Navarro, creadora del Método, y trabaja
facilitando sesiones y grupos de MHA desde 2009.
Es maestra de Reiki Usui y practicante de Reiki
Karuna y ha recibido formación en Consciencia
corporal. En 2003 le diagnosticaron endometriosis
en grado IV y desde entonces ha dedicado parte de
su vida a investigar y experimentar sobre la
endometriosis y cómo (con)vivir con ella de la
forma más plena posible.
Precio:
25€ Inscripciones antes del 10 de mayo
30€ posteriores.
Información e inscripciones:
Belén Amador Romero, 657911065

miércoles, 1 de mayo de 2013

Taller Iniciación al Reiki, Sevilla

Iniciación al primer nivel de Reiki Usui Tibetano
Sábado 25 de mayo
10.00 a 14 horas y de 16 a 19 horas
Dadu C/ Jesús de Gran Poder, 100, Sevilla

 
Llamamos Reiki al uso de la energía universal para
potenciar nuestra salud y equilibrio interior. La práctica
del Reiki nos permite asimismo potenciar nuestra
sensibilidad y percepción, conectar con nuestro corazón
y abrirnos al otro. 
Todos tenemos la capacidad de usar la energía universal
y con una sencilla iniciación podemos disfrutar de esta
capacidad para toda la vida.
Este curso es para aquellas personas que, sin una
finalidad profesional quieren practicar Reiki consigo
mismas y poder ofrecerla a sus hijos, pareja, amigos,
etc. 
En el curso hablaremos sobre perspectivas de la salud,
recibirás la formación básica sobre el Reiki y la
Iniciación. Aprenderás a hacer un autotratamiento y
usarlo contigo mism@.
También aprenderás técnicas para permanecer centrado
y relajado en la práctica, pondremos consciencia en
nuestra relación con la salud y pasaremos un buen rato,
aprendiendo desde el disfrute.

Impartido por:
Candela Poó Puerto

Licenciada en Comunicación por la Universidad de
Sevilla, se especializa en los estudios de doctorado en
Psicología Social de la Universitat Autònoma de
Barcelona y escribe su tesina de investigación sobre
perspectivas psicosociales del cuerpo, la salud y la
enfermedad.
Se forma como Facilitadora de Método Holístico de
Autoconsciencia con Rosa Navarro, creadora del
Método, y recibe la maestría de Reiki Usui Tibetano con
María García Ruíz. Es practicante de Reiki Karuna y ha
recibido formación en Consciencia corporal con María
García y Ángela Salax.
Trabaja facilitando sesiones y grupos desde 2009.
www.candelapoo.com
 
Información e inscripciones:
Belén Amador Romero
657911065

Precios:
50€ Inscripciones hasta el 7 de mayo
60€ posteriores
El precio incluye la asistencia al taller, la Iniciación, un
manual, título acreditativo de la Iniciación y apoyo
posterior (resolución de dudas respecto
a la práctica del Reiki)

martes, 30 de abril de 2013

Las agujas del tiempo

Autorretrato entre Reloj y Cama  Eduard Munch


Las agujas del tiempo
nunca responden a nuestros deseos
su giro tan usual como inesperado
respira en las paredes de nuestro vientre
gira en nuestros ojos adormecidos de dudas y alabastro.

A nuestro alrededor el sol muda sus hojas
la lluvia seca nuestros dolores más íntimos
y la luz del día esparce por la hierba
la oscuridad de sus raíces.

Dicen que cada día nace un suspiro silencioso
un susurro vociferante
y un grito sordo.

Dicen que la luz no ocupa en tus pupilas
sino un atisbo de mirada
que tus labios escarcharon su última sonrisa
y que tus manos ya no ahuecan nada.

Dicen las agujas del tiempo
que ya tu reloj
no abarca deseos.

                                  ..................... Emma Alies


El grito           Eduard Munch


martes, 9 de abril de 2013

José Luis Sampedro, un escritor vaca

  
Autor de la caricatura: Iñaki Cerrajería

          Cuando me he enterado de que se ha muerto, he llorado. Pero este buen hombre (y mucho más) era poco amigo de dramones, así que, como escribana, transcribo unos párrafos de su libro “Escribir es vivir”, escrito con la colaboración de Olga Lucas, su compañera.
         ¿Por qué este texto y no otro? Porque es divertido, tierno y certero, y su autorretrato como escritor.

  "Pensemos en una forma sencilla de definir a un escritor. Podemos recurrir a varios ejemplos. Yo me
inclino por aquellos que desmitifican al escritor, que lo bajan de su peana, le despojan de su aureola
mágica y lo muestran como un trabajador cualquiera. El ejemplo más directo, sencillo y, a la vez, muy
ilustrativo del oficio es la comparación del escritor con una vaca. […] espero que me sigan, que puedan
visualizar al escritor comparado con una vaca.
Veamos, ¿qué hace la vaca? Ustedes imaginen la vaca en un prado, tan tranquila, detrás de una cerca
mirando a la carretera. Por la carretera pasan infinitas cosas. Pasan los labradores que van a labrar los
campos, pasan los turistas, pasa la guardia civil, pasa el coche de línea. Y la vaca lo mira todo. Ustedes, los que viven por aquí, se habrán fijado en los ojos de las vacas. Los ojos de las vacas son maravillosos, son un prodigio, merecen tantos madrigales como los ojos de las mujeres hermosas y no los tienen las pobres. […] Los ojos de las vacas son asombrosos,son grandes, tremendos, son protuberantes, casi esféricos, se salen casi de las órbitas. Además, están uno a cada lado de la cabeza, con lo que tienen seguramente un campo visual, un gran angular que los humanos no tenemos. Un campo tremendo. Los ojos de la vaca son sensacionales. Y ¿qué hace la vaca viendo todo aquello? Se lo zampa, lo observa todo. El escritor también. El escritor es un voyeur , confesémoslo de una vez, y lo digo en francés para que no parezca indecente. El escritor lo ve todo, lo oye, lo huelo todo – no digo que lo toca porque eso ya sería pasarse - , pero el escritor, verdaderamente, es una cotilla. Volvamos a la vaca. ¿Qué pasa con ella al cabo de un rato? La vaca agacha la cabeza, arranca con sus dientes unas briznas de hierba, las mastica y se las traga. ¡Ah!, pero como ustedes saben muy bien, la vaca es un rumiante. Y, además, tiene cuatro estómagos, quien los pillara, ¿verdad?, para disfrutar más de la comida. La vaca se saca de uno de sus cuatro estómagos lo que ha tragado, lo vuelve a la boca y lo mastica de nuevo. El escritor actúa también como un rumiante: a todo lo que ha visto, todo lo que ha tocado y oído le da vueltas y más vueltas. Yo, por ejemplo, voy por la calle, y como el de escritor es mi oficio permanente, tengo a mi lado mi ordenador de bolsillo.

(En este momento, el profesor Sampedro saca de su bolsillo un pequeño bloc, lo agita en alto para que
todo el mundo lo vea, la clase sonríe y él ironiza.)

Sí, ya les dije que adoro la técnica; este ordenador de bolsillo es un artefacto muy práctico, gasta muy
poca energía, la que pongo yo. Pues bien, con este artefacto voy por la calle, se me ocurre una idea y
la anoto aquí, en esta hojita. Sigo caminando, se me ocurre otra que nadie tiene que ver con la anterior y la escribo en esta otra hojita. Naturalmente, cuando llego a casa, no están por orden. Pero eso lo resuelve mi ordenador, porque no lo olviden, esto es un ordenador, y lo hace del siguiente modo: gracias a mi gran práctica y un movimiento hábil de muñeca, se arrancan las hojitas, se cambian de sitio juntándose las afines y separando las inconexas. Es decir, el escritor hace lo mismo que la vaca: rumia lo que se ha tragado observando, le da vueltas, lo trabaja. La vaca transforma la hierba en sustancia vacuna, el escritor transforma lo que ve, lo que toca, lo que piensa, lo que imagina, lo que ha ocurrido y lo que no ocurrió, pero hubiera querido que ocurriera; el escritor transforma todo en carne. Porque el escritor auténtico escribe con su carne, su sangre, su médula, lo mismo que la araña teje su tela con su propio cuerpo. Bueno, he dicho la araña, tal vez debería haber dicho el gusano de seda. Es mejor, más poético. Además, como saben ustedes hay especies de arañas que se comen al macho durante la cópula, cosa que nunca me ha hecho gracia, pero, sí, hacen su tela que es la idea que quería expresar. Resumiendo, el escritor, como la vaca, observa, rumia, transforma, convierte en sí mismo; escribe con lo que es: hace y se hace. Y para que vean que mi metáfora es acertada, ¿qué pasa al final del día con la vaca? Llega el dueño, se la lleva al establo, la ordeña y al día siguiente vende la leche y se queda con los cuartos. Eso sí, deja a la vaca el diez por ciento para que siga escribiendo. ¿No les parece a ustedes que mi imagen del escritor como una vaca no es tan desatinada? Con un poco de imaginación y sin mirarme al espejo puedo verme como una vaca consciente porque soy un escritor. [...]"


domingo, 24 de marzo de 2013

Escribir sin saber escribir


Serie Mujeres en azul, 2011 -  Zulema Galeano
          Siempre ando buscando razones para escribir, aunque rara vez me ponga a ello. Una vez más releo el libro de Natalie Goldberg “El gozo de escribir”. Lo tengo desde hace muchos años. Lo compré por una razón y cada vez que lo he releído, lo he hecho por una diferente. Esta vez para recordar la relación entre escritura y meditación. Pero, claro, una cosa es la razón por la que uno toma un libro para releerlo y otra muy distinta la que encuentra por el camino.
           Por el camino recuerdo todas las veces que he escuchado dentro y fuera de mí: “Es que yo no sé escribir”. Y cada uno nos hemos cerrado nuestra propia puerta, es más, con llave, cerrojos y candados. Confundimos con frecuencia escribir con El Quijote, escribir con García Lorca.
        “Para escribir, o se hace bien o no se hace”, dicen algunos, ¿acaso enmudecemos para siempre porque no hablamos un con la dicción de un académico?
        “Yo no escribo porque tengo muchas faltas de ortografía”, se avergüenza más de uno, ¿es que si ceceamos nos callamos para siempre?
         “Cuenta lo que hiciste el domingo”: esa redacción escolar moteada de rojo sobre esos arabescos que tanto te costó juntar para, sencillamente, contar tu historia.
          Si alguien nos dijera habla bien o cállate, es más que seguro que lo mandaríamos a hacer puñetas: “Hablo como me da la gana ¿vale? Y si no te gusta, puerta”. Y abrimos la puerta a nuestro censor para que se marche rapidito. Sin embargo, cuando escribimos, lo metemos dentro, cerramos la puesta a sus espaldas y le decimos ¡azótame! A veces, ni siquiera nos ha dado tiempo de coger el boli.
            Si escribir es hablar con garabatillos unidos sobre el papel, hablar es escribir nuestras vivencias con sonidos que engarzados unos con otros forman nuestra palabra. Y de esto, nos cuenta mucho Carmen Martín Gaite en “El cuento de nunca acabar”, hasta de la cercana distancia que media entre el cotilleo, el rumor, la historia de rellano y el arte de narrar. Y lo hace como si te hubiera encontrado en las escaleras y tuviera ganas de palique.
       Todo esto porque he leído en uno de los primeros capítulos del libro de Natalie Goldberg:
       “Pensad en la práctica de la escritura como en un abrazo afectuoso al cual podemos abandonarnos de la forma más ilógica e incoherente. Es nuestro bosque salvaje...”
          También recuerdo lo que me comentaba una amiga que no es escritora, quien durante un verano se quedó encerrada en su casa escribiendo el borrador de una novela: “No sé por qué me cuesta tanto sentarme a escribir, porque después de un par de horas escribiendo salgo de la habitación como si hubiera echado un polvazo”.
           Tía Blasina me comentó un día a la salida de un Taller de Escritura Creativa: “No se lo digas a nadie, pero ya he acuñado mi propio lema para escibir: Escribir lo que me dé la gana y como me dé la gana.” La veo de tarde en tarde, escribe poco, pero dice que cuando lo hace nunca lo olvida y se pone el mundo por montera.
           Quizá todo se resuma en lo que aconsejaba mi prima Mari: “La vergüenza era verde y se la comió un burro”; o puede que todo estribe en lo que me comentó un amigo: “Cuando nos hacemos adultos, se nos olvida jugar”.
         Pero pensar en la escritura como un abrazo afectuoso, como echar un buen polvo o hacer el amor, como un juego o una charla amistosa... ¿de verdad que no os entran ganas?
           Y en la butaca, el censor. ¿Habéis probado a quitársela cuando se vaya a sentar? Si se pega el culazo, quizá no vuelva mañana.

            Dedicado a J. R. M., a I. B. A. y a mis ex-alumnas Carmen, Lola y Piedad